El Antifascismo como arma de contrainsurgencia

A continuación difundimos texto publicado por compañero comunista antiestatal  que visitó la region $hilena hace unas semanas participando de distintos foros e instancias de debate en torno a la lucha antifascista y la critica anticapitalista. 


EL ANTIFASCISMO COMO ARMA DE CONTRAINSURGENCIA

Argumentos contra la colaboración con el enemigo

En el anuncio que se hizo para esta presentación, aparece que soy un comunista antiestatal de la región llamada Suiza. Suiza es una imagen perfecta de un Estado montañoso en el centro de Europa. También es un importante centro imperialista. Suiza es una bestia demoniaca que Continue reading

1° de Mayo: Crisis del Capital y crisis del Trabajo

 

Hemos insistido en varios análisis sobre el carácter estructural de la crisis de valorización del capital como relación hegemónica que domina el conjunto de la humanidad y la naturaleza. Hoy en día nos encontramos en una vorágine de conflictos que aparentemente no tienen relación, sin embargo, todos y cada uno de ellos parten del agotamiento de la relación capital/trabajo, y de la síntesis social en base a la mercancía y el trabajo abstracto . Continue reading

Ucrania 2022 (Roland Simon)

Presentamos esta traducción del texto publicado en el sitio dndf.org, escrito por Roland Simon, miembro del grupo Theorie Communiste, donde analiza la coyuntura geopolítica actual ante la guerra Ucrania-Rusa y el panorama de crisis generalizada en la que se encuentra el globo.

________________________________________

 

“La caída del régimen soviético provocaría infaliblemente la de la economía planificada y, por tanto, la liquidación de la propiedad estatalizada. El lazo obligado entre los trusts y las fábricas en el seno de los primeros, se rompería. Las empresas más favorecidas serían abandonadas a sí mismas. Podrían transformarse en sociedades por acciones o adoptar cualquier otra forma transitoria de propiedad, tal como la participación de los obreros en los beneficios. Los koljoses se disgregarían al mismo tiempo, y con mayor facilidad. La caída de la dictadura burocrática actual, sin que fuera reemplazada por un nuevo poder socialista, anunciaría, también, el regreso al sistema capitalista con una baja catastrófica de la economía y de la cultura”. (Trotski, La revolución traicionada, Fundación Federico Engels 2001, p.187).

 

La invasión rusa de Ucrania no es una guerra mundial, sino que es una guerra a nivel mundial. Continue reading

Reflexiones a propósito de la carnicería capitalista en curso (Rusia-Ucrania)

 

“Lo absurdo de una lucha antifascista que escogiera la guerra como medio de acción aparece así claramente. No solo significaría combatir una opresión salvaje aplastando los pueblos bajo el peso de una masacre todavía más salvaje, sino también extender bajo una fórmula distinta el régimen que se pretendía suprimir. Es ingenuo pensar que un aparato de Estado que se ha vuelto poderoso por medio de una guerra victoriosa dulcificaría la opresión que ejerce sobre su propio pueblo el aparato de Estado enemigo, todavía sería más ingenuo pensar que dejaría que surgiera una revolución proletaria entre el pueblo, aprovechando la derrota sin ahogarla en el mismo momento en la sangre (…) principalmente en caso de guerra hay que escoger entre dificultar el funcionamiento de la máquina militar de la que uno mismo es un engranaje, o bien colaborar con esta máquina a segar ciegamente vidas humanas”.

Simone Weil, Reflexiones sobre la guerra, 1933.

 

La actual etapa del desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas −que no son más que sus fuerzas destructivas −, trae consigo acontecimientos que se suceden uno tras otro, como una espiral siempre creciente de su crisis generalizada, en donde convergen la crisis del trabajo –que se manifiesta en la expulsión de seres humanos del proceso productivo mismo–, devastaciones ambientales –de las que la pandemia del Covid-19 y el cambio climático son consecuencias directas–, grandes flujos migratorios, entre otras catástrofes que se han vuelto cotidianas. Continue reading

¿Un gobierno feminista?

“Los trabajadores queman o hacen explotar sus fábricas, exigiendo indemnización por despido en vez de luchar por mantener sus trabajos. Los estudiantes ocupan las universidades, pero no a favor, sino que en contra de las demandas por las cuales supuestamente están luchando. Las mujeres rompen con los movimientos en los que ya son una mayoría, pues estos no pueden más que fracasar en su intento de representarlas”

Maya González y Jeanne Neton (Colectivo Endnotes), La Comunización y la abolición del género.

 

El ascenso de la socialdemocracia a la gestión estatal ha llenado de confusión a diversos sectores del movimiento social, quienes obnubilados muestran una gran ilusión respecto al futuro gobierno, subordinándose a su agenda y tiempos: lamentablemente, un sector importante del feminismo no ha sido la excepción. Continue reading

La alegría nunca llegó y el miedo se disfraza de esperanza

Descarga PDF imprimible

Descarga PDF para lectura

LA ALEGRÍA NUNCA LLEGÓ Y EL MIEDO SE DISFRAZA DE ESPERANZA

Notas sobre el cambio de administración estatal en la región chilena

I

El pasado 19 de diciembre pasó a la historia y no por pocas razones. Aquella jornada el nuevo presidente electo, la joven ex figura de la burocracia estudiantil, Gabriel Boric, se impuso en el balotaje con una gran diferencia sobre su contrincante José Antonio Kast, un Continue reading

La defensa de la nación es la defensa del Estado y la explotación

Las siguientes líneas son unas breves reflexiones a propósito de lo acontecido este sábado 25 de octubre en Iquique, acontecimientos que dan cuenta de una nueva fase en la crisis migratoria local, que a su vez forma parte de la crisis migratoria global.

La defensa de la nación es la defensa del Estado y la explotación

A raíz de las lamentables imágenes que se difundieron de la marcha antimigrantes llevada a cabo el pasado sábado 25 de septiembre en la ciudad de Iquique, en donde una turba enardecida e irracional quemó las carpas y las pocas pertenencias de familias en su gran mayoría provenientes de Venezuela, que huyen del colapso del capitalista “proyecto bolivariano” de “Socialismo del siglo  XXI”, creemos necesarias una reflexiones generales en torno al “momento fascista” que tod@s acabamos de presenciar.

El racismo y la xenofobia no tienen nada que ver con un natural y primitivo “miedo a lo desconocido”. Por el contrario, sus raíces se establecen con la aparición de las sociedades divididas en clases sociales (que solo representan en torno al 10% de la historia de la humanidad) y, particularmente, con el desarrollo del capitalismo. Que el color de piel o lugar de nacimiento se transformen en elementos de discriminación, abuso y opresión, se explica entonces por la necesidad de inferiorizar a un determinado grupo humano para hacer posible su explotación a manos de otro.

Lo anterior se hace evidente con un breve repaso de la historia reciente del colonialismo europeo en el resto del globo, que no fuera sino una sanguinaria empresa para abastecer de materias primas y fuerza de trabajo a los Estados del viejo mundo, proceso que está en la génesis del capitalismo como sistema de dominación a escala mundial. La esclavitud y la explotación más brutal fueron el origen y fruto del progreso de la civilización del Capital.

Para justificar este proceso, la clase dominante contó con un arsenal ideológico que recurrió primero a la religión y luego a la ciencia. En el siglo XVIII y XIX, desde la supuesta neutralidad de la investigación científica, surgieron varias “teorías” que predicaban una determinación natural para explicar la existencia de una jerarquía de “razas”, la que además partía del supuesto de la inferioridad transversal de la mujer.

El actual rechazo a “l@s extranjer@s” que saca a relucir una parte de la sociedad es consecuencia directa del nacionalismo. El concepto mismo de nación es propio de la cultura dominante. Territorios delimitados con fronteras, dentro de los cuales los Estados explotan a su propia población sobre la premisa de estar contribuyendo al crecimiento de la Patria (¿Puede existir alguna duda del origen patriarcal de este término?).

Por otra parte, los flujos migratorios son o bien producto de los movimientos del capital y sus crisis asociadas (desplazad@s y refugiad@s a causa de enfrentamientos bélicos, de hambrunas, de las miserables condiciones materiales de algunas “naciones pobres”, del colapso de Estados y, más recientemente, de las dramáticas alteraciones climáticas que el desarrollo industrial capitalista ha originado), o bien directamente manejados por los intereses de los grupos gobernantes, para abastecerse de fuerza de trabajo barata que destinar a labores que “sus” ciudadan@s no están tomando con el volumen precisado, ya sea por presiones económicas o por cambios en la estructura demográfica de su población. Además, estos influjos de personas de otras naciones permiten dar lugar a falsos conflictos en el seno del proletariado, pues la inmigración contribuye efectivamente a bajar el precio del capital variable (que eso somos nosotr@s, l@s proletari@s), es decir, bajar los salarios, y de esta forma los dardos de las mentes más básicas y educadas más fielmente en los valores del Capital apuntarían contra sus herman@s inmigrantes, vistos como competencia, debilitando así el enfrentamiento con la clase capitalista misma (estas medidas suelen ser defendidas y promovidas desde sectores progresistas, a veces bajo un discurso pretendidamente anti-racista e integrador).

Al contextualizar la xenofobia e intentar descubrir las relaciones sociales que le dan origen, no pretendemos otorgar ninguna especie de justificación ética a aquell@s desdichad@s que ven derrotada su propia humanidad al ceder a los prejuicios racistas y el nacionalismo.

La defensa de la nación es la defensa del Estado y de la propiedad privada. El sentimiento nacional es un despreciable manto con el que se encubre el conflicto irreconciliable entre explotad@s y explotador@s dentro de las fronteras de un país, proceso replicado en todas las naciones por la clase dominante. El sentimiento de unidad nacional es un triunfo de nuestr@s enemig@s de clase.

Una comunidad basada en la satisfacción de las necesidades humanas y no de la acumulación incesante de capital, barrerá desde los cimientos con cualquier noción de frontera política y jerarquización social y, por tanto, con el racismo y toda forma de discriminación basada en características físicas o el lugar de nacimiento, cuestiones a todas luces ridículas de mantener y que deben ser combatidas desde hoy.

¡ABAJO LAS FRONTERAS QUE ENCIERRAN Y MUTILAN A LA HUMANIDAD!

¡ABAJO EL RACISMO Y LA XENOFOBIA!

¡POR LA COMUNIDAD HUMANA!

 

Descarga panfleto PDF

A casi medio siglo del Golpe Militar: no olvidamos ni perdonamos

A casi medio siglo del Golpe Militar: no olvidamos ni perdonamos

 

NO OLVIDAMOS la lucha de nuestra clase por recuperar su vida, tomando fábricas y campos, debatiendo acerca de nuevas formas de existencia sin explotación.

NO OLVIDAMOS el enorme y heterogéneo despliegue de actividad proletaria que venía en ascenso desde los 60 y que, al contrario de la mitología partidista, no tenía como principal objetivo la disputa en el terreno electoral.

NO OLVIDAMOS la labor reaccionaria de la socialdemocracia representada en la UP, que hizo todo lo posible por desactivar y controlar al proletariado para poder negociar con los partidos tradicionales de la burguesía y desarrollar su proyecto capitalista etiquetado de socialismo.

NO OLVIDAMOS que el gobierno de la UP no confió jamás en el proceso revolucionario, siendo Allende quien decretó la ley de control de armas, desarmando al proletariado más combativo, dejándolo sin capacidad de profundizar la ruptura y resistir la contrarrevolución.

NO OLVIDAMOS a los partidos que hoy rasgan vestiduras por la democracia pero que no dudaron en apoyar la brutalidad militar contra nuestra clase.

NO OLVIDAMOS tampoco que democracia y dictadura no se oponen, sino que son diferentes y complementarias formas en las que el Estado lleva a cabo la dominación social.

NO OLVIDAMOS a los miles de compañeros y compañeras que sufrieron persecución, tortura, asesinato y desaparición.

NO OLVIDAMOS que las condiciones de miseria contra las que se levantó nuestra clase son producidas por la misma dinámica social que genera la miseria de hoy: las relaciones sociales capitalistas, que producen y se alimentan de la alienación física y psicológica, que condena al hambre, enfermedad, aislamiento y muerte a la inmensa mayoría de la humanidad proletarizada, que precisa y mantiene la jerarquización sexual y toda la violencia asociada a ésta.

NO OLVIDAMOS porque es nuestra historia. Pero por, sobre todo, NO OLVIDAMOS porque vemos repetirse en nuestros convulsivos tiempos muchos de estos elementos.

La mitología de la izquierda del capital ve en el periodo 70-73 la asunción de un gobierno que, apoyado por una marea popular, pretendía alcanzar pacíficamente el socialismo (un pacifismo que no tenía asco alguno en reprimir trabajador@s, allanar fábricas ocupadas o encarcelar, torturar y asesinar revolucionari@s), con grandes héroes que hoy recuerda con empalagosa nostalgia, realzando especialmente la figura de Allende.

Pero las luchas del proletariado en nuestra región estaban en sintonía con la oleada revolucionaria que sacudía a todo el planeta en aquellos años, y contra ellas la clase capitalista oponía una variedad de respuestas. Entre la desarticulación del reformismo (que no excluyó la represión violenta) y la sanguinaria masacre militar, no hay quiebre sino continuidad en la labor represiva del Estado.

Hoy, luego de una revuelta impresionante, el partido del orden en bloque pacta un “Acuerdo por la Paz” cuyo fin explícito es apagar el incendio desatado por la rabia y la creatividad de l@s dominad@s.

Buena parte de la izquierda entra de todas formas al juego, pretendiendo “desbordar” un proceso fabricado precisamente para el encauzamiento y la represión.

No alentemos más derrotas, no fomentemos más delirios. Vamos más allá. Vamos hacia la vida.

NUESTRA MEMORIA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

 

Descarga PDF

El capitalismo es el responsable de toda esta catástrofe [panfleto]

Compartimos para su descarga y difusión este panfleto agitativo elaborado en el marco de estas semanas en las que diferentes agrupaciones e individualidades anticapitalistas han convocado a la movilización y agitación por la defensa de la vida, la tierra y contra el capital, convocatorias que han coincidido con los dramáticos sucesos de las útimas semanas, en las que se ha podido apreciar alrededor del mundo cómo entramos en una nueva fase de la catástrofe ambiental de la que no habrá retorno, catástrofe que solo continuará agudizándose hasta que no le pongamos freno a la máquina de producción capitalista.

El capitalismo es el responsable de toda esta catástrofe

 

El capitalismo es una relación social que necesita absorber trabajo humano para extraer valor, haciendo más dinero del dinero previamente invertido: lógica que está fundada en la idea de crecimiento perpetuo y progreso infinito. Para que esta irracionalidad se hiciera global el capital destruyó a las antiguas comunidades, desligando de manera violenta a la humanidad de sus medios de subsistencia directa, imponiendo como mediación esta dinámica perversa que además separa y produce un “extrañamiento” de los seres humanos con la biosfera de la cual forman parte, produciendo una “fractura metabólica” que rompe los ciclos ecológicos-vitales de la naturaleza a escala planetaria afectando a todas las formas de vida. En medio de esta carrera frenética de acumular ganancias, el capital aniquila irremediablemente las dos fuentes originales de toda la riqueza: la tierra y las personas.

Esta ruptura histórica ha provocado en poco menos de 300 años un peligroso aumento de la temperatura media del planeta, gran pérdida de biodiversidad, deforestación masiva, acidificación y contaminación de los océanos, disminución del ozono estratosférico, escasez de agua dulce, e innumerables consecuencias más que saltan a la vista en nuestra existencia cotidiana, muchas de las cuales tienen un carácter ya irreversible.

En el cono sur de América, durante las últimas décadas se ha intensificado la actividad extractiva de materias primas con muy bajo procesamiento destinadas a la exportación. Gran parte de estos proyectos de “modernización” se encuentran enmarcados en la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA) que es el foro técnico para temas relacionados con la planificación de la integración física y regional del Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN) de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR). Cerca de 600 proyectos avalados por los Estados de 12 países –tanto de “derecha” como de “izquierda”– se encuentran vinculados a esta iniciativa, la mayoría de los cuales buscan levantar toda una red de rutas viales, megapuertos y complejos industriales que faciliten el saqueo y la explotación de combustibles fósiles tan escasos hoy a nivel mundial (petróleo, gas, etc.), extraer minerales (oro, coltán, bauxita, etc.), implementar monocultivos foráneos de rápido crecimiento de especies vegetales y animales (pinos, eucaliptus, salmones, etc.), intervenir los cursos de agua para obtener energía barata y abastecer a las empresas, etc. Así, se busca facilitar la circulación rápida y eficiente de estas mercancías a través de corredores logísticos continentales conectados con el mundo entero.

Todo este “progreso” y “desarrollo” capitalista no ha traído más que despojo y violencia hacia las comunidades –sobre todo indígenas, que aún mantienen formas de vida no totalmente permeadas por el “normal” funcionamiento del mundo moderno mercantil–. Este saqueo ha ido creando “zonas de sacrificio” en las que la nocividad del capital y su horizonte civilizatorio aparecen sin ningún velo y con toda su inherente crudeza: enfermedades, desplazamientos forzados, miseria material, escasez de lo básico para subsistir, militarización, sicariato, etc.

Ante este panorama desolador nos dicen para tranquilizarnos que basta con una gestión diferente de esta forma de no-vida para que el mundo vaya mejor, ya que todo este desastre es producto de una minoría ambiciosa y sin escrúpulos: solo bastaría cambiar las caras de quienes controlan los hilos del mundo. También hay quienes afirman que el progreso científico nos salvará del abismo, atribuyendo una neutralidad ficticia al desarrollo tecnológico. Asimismo, nos llaman a ser consumidores responsables, apagar las luces y ducharnos más rápido, apelando a nuestra responsabilidad moral. Igualmente, no faltan quienes aseveran que para sortear el actual callejón sin salida hay que imponer al capital que “deje de crecer tanto”, y que se comporte de manera sustentable y ecológica. Otros que se muestran críticos y mucho más furibundos, lanzan proclamas para volver el tiempo hacia atrás, retrocediendo a un pasado mitificado. Pero, más allá de las buenas intenciones, debemos frenar la enfermedad misma y no solo sus síntomas más evidentes, y para eso, hay que ir a la raíz del problema: la forma de producción/destrucción capitalista.

¡POR LA VIDA CONTRA EL CAPITAL!

Desgarga PDF